Preguntas frecuentes
Sobre cuestiones prácticas
¿Dónde se realizan las sesiones?
Ofrezco dos tipos de servicios: sesiones online y sesiones presenciales en Zaragoza. Puedes elegir la modalidad que te resulte más conveniente y cómoda, o incluso establecer un híbrido.
¿Debo pagar la primera sesión o es gratis?
Como cualquier otra, la primera sesión tiene la misma duración y dedicación, por eso también se abona como una sesión habitual.
¿Cuánto cuesta y cuánto dura cada sesión?
El precio por sesión:
Individual de 1h
-60€ online
-70€ presencial.
De pareja de 1h y media
-110€ online
-130 presencial
¿Qué pasa si no puedo ir a una sesión?
Entiendo que pueden surgir imprevistos, por eso solo pido avisar con al menos 24h de antelación. En ese caso, la sesión se aplaza sin cargo. Si no se avisa, se cobrará la sesión, según lo pactado.
¿Cómo reservo una cita?
Puedes llamarme por teléfono, escribirme por WhatsApp, correo electrónico o completar el formulario de contacto en la web. Puedes elegir el medio que te resulte más cómodo. Te responderé lo antes posible para agendar tu primera sesión.
Sobre el proceso terapéutico
¿Cómo saber si necesito terapia?
Sabes que la terapia puede ayudarte cuando algo en tu día a día te genera malestar sostenido: tal vez notas que la ansiedad te acompaña, que la tristeza se hace habitual, o que tus relaciones, motivación o descanso están afectados.
No es necesario esperar a una crisis: la terapia también sirve como espacio de autocuidado, de reconexión contigo mism@ y de prevención. Si sientes que te limitas, que algo no encaja o si simplemente quieres conocerte mejor y crecer, este es un buen momento para darte ese espacio.
¿Qué problemas se tratan en terapia?
En terapia trabajamos con todo lo que te preocupa o deseas revisar: duelos, gestión emocional, ansiedad, depresión, autoconocimiento, búsqueda de propósito, sentimientos de inadecuación, decisiones importantes o crisis vitales.
No hace falta tener un “problema grave” para venir a terapia. Todo lo que te limita o te genera malestar tiene un lugar en este espacio.
¿Qué pasa en la primera sesión?
En la primera sesión, aunque la consulta tiene cierta estructura, haré todo lo posible para que te sientas en confianza. Es un primer encuentro donde empezaremos a construir el vínculo terapéutico (lo que en psicología llamamos rapport), y donde podrás contarme, a tu ritmo, qué te ha traído hasta aquí.
Exploraremos aspectos de tu historia personal, tu entorno y tus expectativas sobre el proceso terapéutico. También hablaremos de cuestiones prácticas y resolveré cualquier duda que tengas.
¿En qué consiste una sesión habitual?
No venimos con nada preparado o ensayado: trabajamos con lo que traes —ya sea tu motivo de consulta inicial o lo que estés sintiendo en ese momento—, en un marco de confianza y confidencialidad.
¿Con qué frecuencia se hacen las sesiones?
Lo más recomendado es trabajar 1 vez por semana; no obstante, la frecuencia de encuentros dependerá de tus necesidades, disponibilidad y economía. Lo ajustaremos junt@s en función de lo que mejor se adapte a ti.
¿Cuánto dura un proceso terapéutico?
No hay un tiempo fijo: puede durar desde unas pocas sesiones hasta varios meses o más, dependiendo de tu motivo de consulta, ritmo y evolución.
Sobre el proceso emocional
¿Y si no sé por dónde empezar o qué decir?
Es muy común sentirte así: para eso estoy yo. Puedes compartir lo que tengas en mente —incluso decir “no sé”— y te acompañaré paso a paso, sin presiones.
¿Y si temo hablar de ciertos temas?
Este es un espacio libre y sin juicio. Avanzamos a tu ritmo: decides cuándo y cómo abordar cada asunto. Si algo te genera miedo, lo haremos con cuidado y respeto a tus tiempos.
Durante el proceso: seguimiento y evolución
¿Cómo sabré si la terapia me está ayudando?
Iremos observando junt@ los cambios en cómo te sientes, piensas, actúas o te relacionas. A veces los avances son sutiles pero significativos. Parte de mi labor es ayudarte a identificar esos movimientos y revisar contigo qué ha cambiado y qué sigue necesitando atención.
¿Se hacen revisiones durante el proceso?
Sí. Aunque revisamos de forma constante y natural, también puede haber momentos más marcados donde nos detenemos a mirar en conjunto el camino recorrido. Evaluar no es un juicio, sino una brújula para orientarnos.
¿Qué pasa si siento que no estoy avanzando?
Es algo importante de hablar. A veces aparecen bloqueos o la terapia necesita un reajuste. Este es un espacio flexible, donde podemos revisar qué está pasando y redirigir el proceso si hace falta.
¿Puedo cambiar mis objetivos en mitad del proceso?
Por supuesto. Es común que, con el avance, aparezcan nuevas necesidades o preguntas. La terapia no es algo rígido: se adapta a ti y puede reorientarse si así lo necesitas.
Si no encontraste aquí tu respuesta, estaré encantada de ayudarte
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No necesitas tenerlo todo claro para empezar.
Si quieres resolver alguna duda, estaré encantada de leerte o escucharte.
Puedes llamarme por teléfono, escribirme por WhatsApp, por correo o completar el formulario.
¡Gracias por tu confianza!